14 febrero, 2012

Por fin juntos


Hacia tiempo que quería escribir este post dedicado a mi abuelo pero no tenía las fuerzas suficientes para hacerlo, ahí va.

Llevabas más de un mes en el hospital y mi madre que como dice el refrán: más vale el diablo por viejo que por diablo; tenía la seguridad de que en esta película no había un final feliz y así ha sido. El pasado domingo 18 de diciembre nos dijiste adiós y emprendiste el camino para encontrarte de nuevo con tu amada a la que tanto quisiste en vida. Fue una despedida llena de emociones, te tocaron una canción escrita especialmente para ti cuando llegaste y te fuiste de la iglesia, que hizo que más de uno no pudiéramos aguantar las lágrimas. Te merecías eso y más.

Al llegar al cementerio, entre todos tus nietos levantaron el ataúd y cada uno a su manera te dijimos adiós.

Siempre nos diste amor, quizás sin darte cuenta, no recuerdo una palabra mal sonante de tu boca, nunca, eras todo un señor y hasta el fin de tus días te has comportado como tal. Un sabio, era emocionante sentarse a tu lado y escuchar todas las historias que nos explicabas, me encantaba y me fascinaba al mismo tiempo.

Con tu marcha ha quedado un vacio dentro de mí, te recuerdo en muchos momentos, se que la vida es así y todos nos encontraremos en el mismo lugar algún día, pero no puedo evitar estar triste y echarte de menos, sobretodo, cuando escuche el mar que tanto os gustaba a ti y a la iaia. Hasta pronto.

1 comentario:

  1. Nena que buenos recuerdos te quedas.. háblale a Marc, cuando sea el momento, del gran abuelo que tuviste... un besazo

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