16 marzo, 2012

Basta!!!

Llevo ya tiempo viendo pasar la vida por delante de mí sin hacer nada, impasible y no me gusta estar así, yo siempre me he considerado una persona alegre, positiva, muy miedosa para según qué cosas pero fuerte. Y desde hace más de un año me dejo llevar y no hago nada. No solo emocionalmente sino físicamente. Ayer me fui con mi hermana pequeña (Vane) y una de mis cuñadas (Montse) de compras, el día 10 fue el cumpleaños de Vane y le habíamos dado pelas para que se comprara ropa así que pasaron a buscarme por el trabajo y nos fuimos las tres a mirar tiendas, al final me animé y me cogí un par de camisetas de verano pero cuando estaba en el probador y vi lo que tenía delante, me asusté (tampoco es que fuera el monstruo del lago Ness) pero no me gustó nada; nunca he tenido un tipazo de la hostia pero siempre he estado delgadita, con mis curvas, pero delgada y últimamente ha cogido unos quilos que no hay manera de quitarme básicamente porque no hago régimen ni tampoco ningún tipo de ejercicio (no me encuentro con fuerzas para ello) y con el tiempo todo va cayendo, para que engañarnos, pero a partir de la semana que viene: Cambio Radical (tranquilos, no voy a ponerme tetas), voy a empezar a cuidarme, con cremitas, tratamientos y gimnasia; vaya, lo que haga falta pero de un modo natural, una ya tiene su edad y estoy en el momento crítico así que si no pongo medios nadie lo va a hacer por mí. Además de autoestima ganaré salud, sobretodo mental! Ya os iré explicando.

15 marzo, 2012

Si o no


Muchas veces hablando con E. (mi compañera de trabajo) comentamos lo incívica que puede llegar a ser la gente o lo mala que puede ser una persona, veo o escucho cosas y muchas veces no puedo creer como el ser humano puede llegar a hacer según qué tipo de atrocidades. El ser incívico, pues mira, toca mucho las narices porque si cada uno pusiera su pequeño granito de arena todo sería diferente, nos estamos cargando este mundo y parece que no nos damos cuenta y lo malo es que lo van a vivir nuestros hijos o los hijos de nuestros hijos. Cuando eres madre el concepto de las cosas cambia completamente y algo que ni siquiera te habías planteado pasa a ser importantes.

Las malas personas, yo siempre le digo a E. que los que son así al final lo pagan (a cada cerdo le llega su san martín), les pasa alguna cosa que les hace reaccionar; al menos, esa es la esperanza que tengo aunque en el fondo yo creo que no son felices, que viven la vida pero no les llena emocionalmente. E. siempre me dice: parece mentira que todavía creas en la bondad humana, pero sí, creo.