26 enero, 2011

pequeñas cosas

Hoy he recordado cuando éramos pequeños, cuando íbamos con mis padres al campo, es algo de lo que acuerdo muchas veces, supongo que porque lo echo de menos. A mi padre siempre le ha gustado mucho la naturaleza en todos sus matices y la conoce realmente bien, es un experto porque siempre tiene algo que contarte de ella. Mi madre preparaba unas tortillas de patatas y algo de carne y directos, para el campo de las aviones, a veces con mis tíos, otras simplemente nosotros y mis padres, pero no necesitábamos nada más; eran días de descubrimientos, mi hermana y yo disfrutábamos abriendo los capullos de las amapolas y observando el color que salía de ellos. Luego saltábamos a la goma, a la comba, jugábamos a la pelota (a mi siempre se me daba fatal) y después mi madre tiraba una manta al suelo y a dormir. Llegábamos a casa todos sucios y de cabeza a la bañera; eran días muy intensos y que recuerdo con un cariño especial.

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